Gràcies a la familia Forcadell Gaona de Morelia (Michoacán-Mèxic): Núria, Pilar i Inés.

diumenge, 31 d’octubre del 2010

Mi primer cargo político

Era el día 18 de agosto de 1936, cuando se me daba posesión del cargo de Secretario General del Sindicato de Oficios Varios, cargo que era de una responsabilidad de tanta importancia, que solamente el velar para la conservación de los intereses del Pueblo, me obligaban a aceptarlo, mi posición no consistía en otra cosa que el de poner todos mis conocimientos y todas mis energías a disposición de mis paisanos, pues sabiendo que cada localidad era un gobierno se comprenderá mi esfuerzo en colaborar a ésta obra. Había que evitar a toda costa que en nuestra localidad se cometieran actos de terror, y bandidaje, pues organizaciones de tipo anarquista estaban empeñadas en cometer crímenes y atropellos, que ellos creían oportunos, valiéndose de la anarquía que exista en todas las partes donde dominaba el gobierno de la República. Nuestro esfuerzo tuvo su límite, y a pesar de ello, con lágrimas en el corazón tuvimos que prescindir de nuestro esfuerzo, ya que de lo contrario peligraba nuestra situación.

Poco a poco, la Revolución seguía su marcha desastrosa y los campos españoles se iban sembrando de cadáveres inocentes que nada sabían de la lucha. Las tropas nacionalistas, ante la situación tan desafortunada para ellas, se vieron obligadas a recurrir a la ayuda de las tropas moras, de aquellas precisamente, que en años atrás nuestros antepasados tuvieron que dar su vida también para arrojarlos del suelo, patrio, y los mismos generales, que cumpliendo ordenes de su gobierno, los habían combatido a sangre y fuego para poderlas dominar en los ásperos y salvajes campos de África, les habrían las puertas de la madre patria para que les ayudaran a ganar su guerra. Se veían impotentes para dominar al pueblo y no tuvieron ningún escrúpulo en infectar la tierra española de estos elementos indeseables que en años antes ellos mismos habían combatido y dominado, sometiéndoles a un duro y cruel esclavaje.

Solo así pudieron en parte, conseguir ganar terreno, mas a pesar de ellos, las victorias no se realizaban, ante tal impotencia se vieron precisado a recurrir a la amistad que de antemano habían entablado con el dictador italiano, y pronto el cielo español se vio nublado de negros nubarrones que en vez del agua bienhechora, descargaban enormes cantidades de metralla que por doquier sembrando la muerte y la destrucción.

El gobierno español, ante tal estado de cosas, veía perfectamente que la superioridad del enemigo era cada día mayor, y se vio precisado a pedir ayuda a las naciones amigas, Francia e Inglaterra, más ésta ayuda, no fue ni la milésima parte más eficaz que la prestada por Italia, al Gobierno Nacionalista, y a pesar del esfuerzo que realizaba el Gobierno para contener al enemigo, todo resultaba inútil, faltaban los elementos necesarios para afrontar tan difícil situación y no tuvo más remedio que entregarse de pies y manos al dictador de Rusia, el del Partido Comunista en España.

Sabido es, que en España, no había ideal comunista, pues las tendencias católicas y liberales del pueblo español habrían desechado toda idea de comunismo, pero el Gobierno Republicano, sabía positivamente que no tenia mas que dos caminos a elegir, o aceptaba esta ayuda de Rusia o perdía la guerra, y se decidió por la primero. Des de este momentos España se convertía en un foco del comunismo. Su derrota era inevitable, pues Francia e Inglaterra les retiraron su confianza. Y el mundo entero nos miraba con recelo.

El Gobierno Republicano, perdía el terreno que tenía en el Norte de España, las tropas nacionalistas, se dirigían sobre Madrid y la caída de la capital de la República era eminente. Solamente un esfuerzo inhumano podría hacer posible el que Madrid no cayera en manos del enemigo, los esfuerzos del Gobierno consistían en llamar a su pueblo para que acudiera en defensa de la Capital, pues la pérdida de ésta representaba la pérdida de la guerra y fueron muchísimos los que ante el llamamiento del Gobierno acudieron a Madrid, en defensa suya, mas entre estos españoles que nos dejamos guiar por éste sentimiento de amor a nuestra patria me encontraba yo, y el día 3 de noviembre del año 1936 por primera vez salía al frente de combate.

Francesc Roca Matamoros
Huetamo, Michoacán, 20 de Enero de 1940

dimecres, 27 d’octubre del 2010

Inici de la guerra (II)

El día 19 de julio del mismo año, aquella sublevación que en un principio se veía que hubiera sido sofocada por el Gobierno, tomo otro cariz más comprometido ya no solo la sublevación abarcaba Marruecos sino que Barcelona, Madrid, Valencia, Sevilla, Málaga, Santander, Vigo, La Coruña, España estera, estaba en armas, la sublevación era total, la Revolución civil había marcado su camino.

Los sindicatos, las organizaciones políticas y campesinas habían pedido ayuda del Gobierno, éste ante lo inesperado, no estaba preparado para préstales éstas ayudas que representaba para él, el factor único de victoria. Pasaban los días y la sangre española se iba derramando paulatinamente por los campos, miles de vidas jóvenes se iban segando con la hoz horripilante de la muerte y por doquier se oían escenas de terror.

A los 20 días de lucha, los campos estaban ya limitados, el gobierno de la República controlaba la mayor parte de España, tres cuartas partes, estaban en poder de los republicanos, el resto estaba en poder de los rebeldes, pero esto tenia que durar muy poco. Los generales que habían planeado la sublevación sabían positivamente que tenían al pueblo en su contra, pero les importaba poco porque sabían que contaban con elementos militares suficientes para dominarlo.

Mientras tanto en la mayoría de pueblos, en los cuales nunca los sindicatos sociales, habían tenido representación, se organizaban de una manera rápida para prestar más ayuda a las causas republicana, pero desgraciadamente, la incapacidad de los elementos dirigentes de estas organizaciones hacían posible que la cosa tomara un cariz violento y sanguíneo. Las represalias eran enormes, los asesinatos se desarrollaban de una manera increíble y lo que hubiera podido ser una victoria rotunda y rápida del Gobierno de la República se iba convirtiendo en derrota lenta.

Al sobrevenir la sublevación, todos aquellos elementos que anteriormente pertenecían a partidos políticos, se agruparon de una forma inconsciente y las rencillas personales y las ambiciones de mando se iban apoderando de unos y otros y la administración local era un verdadero desastre, pues no había la unidad necesaria para formar un frente común y seguir una lucha verdadera.

Decretos del Gobierno de la República, ordenaban el licenciamiento total de aquellos soldados que pertenecían a su ejército, y organizaba de una forma rápida, pero sin control, columnas de gente para salir a combatir a los sublevados. El fracaso era inevitable, sin un ejército organizado no se puede combatir ni obtener victorias, el enemigo tarde o temprano tiene que eliminarlo.

Pero no quiero apartarme de motivo que tengo para escribir este diario y quiero solamente recordar los momentos más salientes de esta lucha, a mi ocurrido.

Pertenecía yo antes del movimiento subversivo al Partido de Esquerra Republicana de Catalunya, partido de tendencias moderadas y cuya línea de conducta era completamente democrática dentro del régimen republicano, mas no así mi padre, que pertenecía al partido de Liga Catalana, y cuyas tendencias políticas era completamente derechista pero democrático también.

La falta de elementos para organizar los sindicatos obreros, hizo posible el que yo me viera obligado a tomar parte en uno de ellos y pareciéndome, sus líneas sociales y su conducta mas moderada, entré a formar parte del Sindicato de Oficios Varios y que estaba adherido a la Federación Nacional del Sindicato de la Unión General de Trabajadores (UGT), y de ésta manera por primera vez en mi vida ocupaba mi primer cargo político en la guerra. 

Francesc Roca Matamoros
Huetamo, Michoacán, 15 de Enero de 1940

dimarts, 26 d’octubre del 2010

Inici de la guerra (I)


Serán aproximadamente las tres de la tarde del día 17 de julio del año 1936, anunciaban a viva voz que el General Francisco Franco  Bahamontes en aquel entonces, Capitán general del Marruecos español, se había sublevado con sus tropas en contra del Régimen Republicano que había en España.. Verdad es, que el estado de cosas tan anormal que había en la nación, producido por miles de exigencias propias del régimen de libertad en que se vivía, era no solo un estado de intranquilidad en el cual uno vivía, sino también un desastroso estado económico que huera acabado en caos para España, pero a mi modesto entender fue una gran equivocación el apelar a este procedimiento de sublevación  que ya sabían de antemano que costaría  miles de vidas, cuando yo creo que se hubieran podido recurrir a otros procedimientos que hubieran cambiado de la misma manera, éste estado de cosas y no hubiera habido necesidad de sacrificar miles y miles de vidas, a mas de dejar como ha quedado nuestra querida España: completamente en ruinas.

Se tenia que celebrar en Barcelona, unas extraordinarias Olimpiadas  populares, en ellas tenían que tomar parte miles y miles de atletas de todas las partes del mundo, inclusive, estaba incluido en estos festivales, la celebración de actos culturales, en los cuales los mejores “Orfeones” de Cataluña, concurrirían al certamen, y uno de los que estaba incluido era el Orfeó , que yo pertenecía, mas la fecha de la sublevación militar coincidió con la apertura de las Olimpiadas y automáticamente quedaron suprimidas.

Retall de la Vanguardia del 17 de juliol de 1936
Continuamente se hablaba a tontas y locas de lo que estaba ocurriendo en España, pero nadie podía adivinar a ciencia cierta, que era lo que estaba pasando, las gentes discutían acaloradamente, los partidarios de ambos bandos estaban en acecho, nadie sabía quienes eran los vencedores  y quienes serian los vencidos, solo la radio de una manera que dejaba lugar a dudas, dejaba entrever de vez en cuando lo que de cierto estaba ocurriendo.

Con ansiedad indescriptible, a la mañana siguiente de la sublevación ya la prensa confirmaba la noticia, que el General Franco se había sublevado en el Marruecos español, pero en la Península las cosas estaban aparentemente tranquilas, había, cosa muy natural el nerviosismo propio de estas cosas pero no pasaba de esto.

Francesc Roca Matamoros
Huetamo, Michoacán, 15 de Enero de 1940

dilluns, 25 d’octubre del 2010

Mi juventud (II)

Cuando el año1933, tuve que abandonar a mis familiares, para ir a cumplir un deber que tenia contraído con mi Gobierno (el servicio militar) comprendí ya por primera vez lo que representaba el cariño y el amor de los padres, cuando lejos de ellos se encuentra uno, pero no teniendo otro remedio para evitar que me aludiera a éste compromiso, me separé de ellos con el firme propósito de recordar en todo momento lo que por ellos sentía. Seria el 13 de septiembre de 1933 cuando rumbo a Mahón, para prestar allí mi servicio militar obligatorio, más la suerte me acompañó y aprovechando la enfermad que tenia postrado en cama, al que fuere encargado de la sección de imprenta de mi Regimiento, fui destinado a ésta sección, para que con la urgencia que el caso requería me hiciera cargo de la  misma, y de ésta manera, me libré de tomar parte en cuantas operaciones de tipo militar se organizaban en mi Regimiento, no solo fue esto suficiente sino que se me dio el grado de cabo y con atribuciones de jefe en dicha sección tipográfica.
Aprovechando, mi estancia en la isla de Mahón, y valiéndome de la ventaja de saber jugar a fútbol, me aliste a la filas del primer equipo de San Luís (pueblo junto a Mahón, la capital de la isla) y a los tres meses de campeonato ganábamos el preciado galardón, y como premio se no obsequió con una bonita medalla de plata, la cual conservo en mi poder como recuerdo.
Terminado el servicio militar, regresé de nuevo a mi hogar, pero ya mis cualidades de hombre y mis deseos de mejorar, me obligaron a marchar a Barcelona, donde se me ofrecía trabajo y así ocurrió que a los tres meses me encontraba en la capital catalana, y de una manera rápida me iba desarrollando en mis estudios y conocimientos los cuales me sirvieron de mucho, ya que al mismo tiempo iba adquiriendo y frecuentando sociedades donde conseguí inmejorables amistades.
Cuando y por fin, me cansé de estar en Barcelona regresé a mi pueblo con la esperanza de contraer matrimonio y pensar por mi futuro, pero la crisis tan enorme que estaba atravesando España, me obligaba a estarme en casa sin conseguir trabajo de mi oficio; sabido es que a pesar de que mis padres tenían y poseen todavía una amplio negocio de comestibles, droguería y ultramarinos en gran escala, mi dignidad no me permitía  el estar viviendo de vago y así organice en seguida un centro de “representaciones y comisiones” y de  dediqué a viajar por la provincia de Castellón y Tarragona, con el sólo propósito de ahorrar pesetas suficientes para mi matrimonio.
Durante el transcurso de éste tiempo conocí una muchacha, la cual a pesar de quererla, convine en que no me interesaba y de una manera cortés rompí sus relaciones contrayendo compromiso en firme con la que en actualidad es mi señora, (pues aunque en España bajo el régimen imperialista, quedó nulo mi contrato matrimonial, sigo con el compromiso mora, y para detallarlo mejor en capítulo aparte detallaré mas ampliamente éste detalle) y de ésta forma llegué al memorable día en que en mala hora se pensó en establecer la Guerra Civil Española. 

Francesc Roca Matamoros
Huetamo, Michoacán, 10 de Enero de 1940

Mi juventud (I)

Encontrándome en edad suficiente avanzada para empezar la preparación escolar en debida forma fui recomendado al inspector del grupo escolar de mi localidad el cual me daba lecciones de preparatoria para el bachillerato. Pero desgraciadamente en aquel entonces no solo se necesitaba contar con muchas amistades para ingresar en buenas universidades, sino que al mismo tiempo requería el contar con grandes medios económicos para mantener el internado, de lo cual desgraciadamente mi familia contaba con muy pocos, para tal fin. Con tal motivo me vi obligado a cursar mis estudios en academias particulares.
A los 17 años conseguía el titulo de contable, y sintiendo gran afición por la música empecé a enseñarme a tocar el violonchelo aprovechando normalmente todos mis curso, de profesorado, pero la necesidad que tuvo mi maestro D. Juan Moreira Ramos de trasladarse a otra localidad no hizo posible el que terminara de completar mi carrera, consiguiendo solamente aprovechar cuatro de los siete años que se necesitaban para tener completo el profesorado de violonchelo.
Las pocas ocupaciones que uno tiene en pequeñas localidades me obligaron a enseñarme en el oficio de tipógrafo consiguiendo a los pocos años el cargo de oficial con conocimientos amplios, tanto en cajas como a los trabajos completos de máquinas tipográficas. Mi suerte estaba echada, mis padres habían cumplido con su deber: educar a su hijo para que, de una manera enérgica, pueda afrontar sigo las vicisitudes de la vida.
Siguiendo la tradición de mis antepasados, recibí una educación católica, la cual a mi manera de pensar era la mas indicada para mi, y sintiéndolo así, profesé y sigo profesando, la verdadera religión Católica Apostólica y Romana, pero para no profundizar mi limitaré solamente a decir que ésta religión la sigo a mi modo que es la que me parece mas correcta y devota. No solo soy yo, el que profesa esa religión sino que todos mis familiares y antepasados han adoptado la misma, y de aquí precisamente que yo recibiera de ellos, lo que antes ellos habían recibido de sus padres.
Varias aventuras, tanto amorosas como particulares, me ocurrieron en mi mocedad, pero por creerlas muy superficiales y de poca importancia no los describo y si voy a entrar de plano, en lo que me interesa que quede grabado en estos pliegos que voy escribiendo.
Orfeó Montsià
Viviendo en un pueblo donde la vida se desenvuelve de una manera monótona y tranquila, se comprenderá el que mis actividades políticas fueran nulas completamente, pero no así las sociales, puesto que estas siempre fueron de mi agrado; criado en un ambiente social, me gustaba recrearme en los ratos de ocio, en las bibliotecas de los casinos, en la organización de festivales, en el montaje de obras teatrales, y en varias cosas mas del propio estilo social, y así se verá como ya desde pequeño ya formaba parte de la Agrupación musical que tenia organizada la sociedad cultural Orfeó Montsià de mi localidad , no solo tomaba parte como integrante de la esta agrupación sino que muchísimas de las veces daba recitales de violonchelo. Cuando a medida que mis músculos se iban desarrollando y iban adquiriendo mas forma de hombre, mis cualidades de hombre de sociedad se iban perfilando, hasta el extremo que ya en edad madura se mi daba el cargo de secretario general de esta sociedad que en mis años chicos me había educado, y me había dado una aureola inmerecida.
También los deportes, eran favoritos, para mi persona, y demostrando cualidades para practicar con garantías de éxito, el deporte del fútbol, a los 17 años formaba parte del primer equipo de la localidad y en varias ocasiones llegué a ser, junto con el resto de mis compañeros campeón comarcal y provincial respectivamente. El billar, el ciclismo, el frontón, el rugby y muchos deportes más fueron para mí de una importancia tal que encontraba en ellos, la manera de conservar en todo momento una elasticidad de músculos y una conservación sana de mi organismo. 

Francesc Roca Matamoros
Huetamo, Michoacán, 10 de Enero de 1940

Mi infancia

Sería el día 25 de agosto del año 1912 cuando en la villa de ulldecona nacía el orgullo de la familia Roca Matamoros y que de una manera modesta y pobre venia al mundo para ser uno de tantos miles y miles de seres que errantes mandamos por el planeta tierra.
Convent de les Germanes
Agustines d'Ulldecona
Nacido en humilde pero noble y honrado hogar, me fui criando bajo el amparo y cuidado de mis queridos padres, los cuales de una manera desinteresada procuraban por todos los medios posibles a su alcance el educar a su hijo de una manera completa. Querían a toda costa que su hijo no recibiera la pobre educación que ellos recibieron de los suyos y a los 2 años de edad era internado por primera vez en el Colegio de las Hermanas Agustinas de la localidad, y allí empecé por primera vez a recibir los primeros buenos consejos de la Madre Iglesia Católica.
No solo mis padres tenían interés en que yo recibiera una educación buena, sino que yo por mi parte ponía todo mi esfuerzo para que sus deseos fuera coronados por el más lisonjero éxito.
Mi organismo estaba completamente sano y mis estructuración física era de un desarrollo tal que en varias ocasiones llegué a se motivo de envidia y admiración por las demás madres. A los 7 años ingresé en las Escuelas Nacionales de la localidad y allí me fui perfeccionando mentalmente y me iba preparando para la vida de lucha sin cesar, en que uno que continuamente está expuesto.
Siguiendo la costumbre de mis antepasados, los cuales todos profesaban la religión Católica, a los 8 años recibía por primera vez el pan eucarístico habiendo demostrado durante la preparación del mismo una gran afición al catolicismo.

Francesc Roca Matamoros
Huetamo, Michoacán, 10 de Enero de 1940

diumenge, 24 d’octubre del 2010

Mis proyectos de futuro

La guerra fratecida que me obligó a salir de mi tierra para refugiarme en Francia, primero, y después en México, me ha dado una larga y provechosa experiencia que me servirá de ejemplo durante el tiempo que me resta de vida. Hemos sufrido una dura lección que jamás olvidaré por muchos años que viva pues cuando mas necesitados estábamos de aquellos elementos que fueron los dirigentes de nuestra Patria, hemos sido abandonados y se dedicaron solamente a satisfacer sus necesidades particulares sin preocuparse del bien común de los demás. Sin embargo de aquellos elementos españoles también que en otros tiempos tuvieron que abandonar la Madre Patria, por varias razones, que nuestros dirigentes nos los pintaban como enemigos acérrimos de nosotros, de estos hemos recibido toda la ayuda necesaria y ha sido los que sin escrúpulos de ninguna clase y sin conocernos siquiera, han ofrecido sus casas y su confianza a quienes para ellos eran enemigos de clase. Pero no soy yo el indicado para analizar éstas causas y el tiempo juzgará a los buenos y a los malos y si algún día podemos regresar a nuestros hogares y la patria necesite de nuevo de nuestros servicios, ella será la mas indicada para pedirnos cuentas de nuestros actos. Mi único interés mientras permanezca en el extranjero estriba en no inmiscuirme para nada en absoluto en los asuntos internos del país donde me encuentre, solamente sus nacionales son los indicados para resolver a su entera satisfacción sus problemas internos. Mi misión es la de trabajar con todas mis energías, la de invertir toda mi capacidad y todo mi esfuerzo para que con mi trabajo ayude al engrandecimiento del país que tan desinteresadamente me brindó su hospitalidad y me dio motivo para rehacer mi vida de hombre libre. Mantengo mi voluntad y mi firmeza en trabajar sin descanso para conseguir una posición lo suficientemente desahogada y poder afrontar las vicisitudes de la vida, procuraré en lo posible no apartarme del camino del bien y con palabras dulces miraré de evitar todo el mal posible a mis semejantes. Mi política quedó muerta en España y sin algún día la suerte me favorece, en verme de nuevo entre mis conciudadanos, volveré a desenterrarla pero para emplearla en el bien y no en el mal. He sido una victima del destino y a mi me corresponde  el afrontar la difícil situación hasta salir adelante de ella. No cuento con recursos económicos para establecer centros de comercio, pero gracias a Dios cuento con la energía suficiente para no desesperar. Soy joven, tengo salud y en Dios confío para lo demás.
 Aclarado pues los puntos mas esenciales de mi personalidad poco me queda ya que manifestar es este sentido, voy pues a empezar mis narraciones en la memoria que me he propuesto describir para que ellas sirvan de recuerdo en mis años de vejez.
Francesc Roca Matamoros
Huetamo, Michoacán, 3 de Enero de 1940