Gràcies a la familia Forcadell Gaona de Morelia (Michoacán-Mèxic): Núria, Pilar i Inés.
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dimarts, 26 d’octubre del 2010

Inici de la guerra (I)


Serán aproximadamente las tres de la tarde del día 17 de julio del año 1936, anunciaban a viva voz que el General Francisco Franco  Bahamontes en aquel entonces, Capitán general del Marruecos español, se había sublevado con sus tropas en contra del Régimen Republicano que había en España.. Verdad es, que el estado de cosas tan anormal que había en la nación, producido por miles de exigencias propias del régimen de libertad en que se vivía, era no solo un estado de intranquilidad en el cual uno vivía, sino también un desastroso estado económico que huera acabado en caos para España, pero a mi modesto entender fue una gran equivocación el apelar a este procedimiento de sublevación  que ya sabían de antemano que costaría  miles de vidas, cuando yo creo que se hubieran podido recurrir a otros procedimientos que hubieran cambiado de la misma manera, éste estado de cosas y no hubiera habido necesidad de sacrificar miles y miles de vidas, a mas de dejar como ha quedado nuestra querida España: completamente en ruinas.

Se tenia que celebrar en Barcelona, unas extraordinarias Olimpiadas  populares, en ellas tenían que tomar parte miles y miles de atletas de todas las partes del mundo, inclusive, estaba incluido en estos festivales, la celebración de actos culturales, en los cuales los mejores “Orfeones” de Cataluña, concurrirían al certamen, y uno de los que estaba incluido era el Orfeó , que yo pertenecía, mas la fecha de la sublevación militar coincidió con la apertura de las Olimpiadas y automáticamente quedaron suprimidas.

Retall de la Vanguardia del 17 de juliol de 1936
Continuamente se hablaba a tontas y locas de lo que estaba ocurriendo en España, pero nadie podía adivinar a ciencia cierta, que era lo que estaba pasando, las gentes discutían acaloradamente, los partidarios de ambos bandos estaban en acecho, nadie sabía quienes eran los vencedores  y quienes serian los vencidos, solo la radio de una manera que dejaba lugar a dudas, dejaba entrever de vez en cuando lo que de cierto estaba ocurriendo.

Con ansiedad indescriptible, a la mañana siguiente de la sublevación ya la prensa confirmaba la noticia, que el General Franco se había sublevado en el Marruecos español, pero en la Península las cosas estaban aparentemente tranquilas, había, cosa muy natural el nerviosismo propio de estas cosas pero no pasaba de esto.

Francesc Roca Matamoros
Huetamo, Michoacán, 15 de Enero de 1940

dilluns, 25 d’octubre del 2010

Mi juventud (I)

Encontrándome en edad suficiente avanzada para empezar la preparación escolar en debida forma fui recomendado al inspector del grupo escolar de mi localidad el cual me daba lecciones de preparatoria para el bachillerato. Pero desgraciadamente en aquel entonces no solo se necesitaba contar con muchas amistades para ingresar en buenas universidades, sino que al mismo tiempo requería el contar con grandes medios económicos para mantener el internado, de lo cual desgraciadamente mi familia contaba con muy pocos, para tal fin. Con tal motivo me vi obligado a cursar mis estudios en academias particulares.
A los 17 años conseguía el titulo de contable, y sintiendo gran afición por la música empecé a enseñarme a tocar el violonchelo aprovechando normalmente todos mis curso, de profesorado, pero la necesidad que tuvo mi maestro D. Juan Moreira Ramos de trasladarse a otra localidad no hizo posible el que terminara de completar mi carrera, consiguiendo solamente aprovechar cuatro de los siete años que se necesitaban para tener completo el profesorado de violonchelo.
Las pocas ocupaciones que uno tiene en pequeñas localidades me obligaron a enseñarme en el oficio de tipógrafo consiguiendo a los pocos años el cargo de oficial con conocimientos amplios, tanto en cajas como a los trabajos completos de máquinas tipográficas. Mi suerte estaba echada, mis padres habían cumplido con su deber: educar a su hijo para que, de una manera enérgica, pueda afrontar sigo las vicisitudes de la vida.
Siguiendo la tradición de mis antepasados, recibí una educación católica, la cual a mi manera de pensar era la mas indicada para mi, y sintiéndolo así, profesé y sigo profesando, la verdadera religión Católica Apostólica y Romana, pero para no profundizar mi limitaré solamente a decir que ésta religión la sigo a mi modo que es la que me parece mas correcta y devota. No solo soy yo, el que profesa esa religión sino que todos mis familiares y antepasados han adoptado la misma, y de aquí precisamente que yo recibiera de ellos, lo que antes ellos habían recibido de sus padres.
Varias aventuras, tanto amorosas como particulares, me ocurrieron en mi mocedad, pero por creerlas muy superficiales y de poca importancia no los describo y si voy a entrar de plano, en lo que me interesa que quede grabado en estos pliegos que voy escribiendo.
Orfeó Montsià
Viviendo en un pueblo donde la vida se desenvuelve de una manera monótona y tranquila, se comprenderá el que mis actividades políticas fueran nulas completamente, pero no así las sociales, puesto que estas siempre fueron de mi agrado; criado en un ambiente social, me gustaba recrearme en los ratos de ocio, en las bibliotecas de los casinos, en la organización de festivales, en el montaje de obras teatrales, y en varias cosas mas del propio estilo social, y así se verá como ya desde pequeño ya formaba parte de la Agrupación musical que tenia organizada la sociedad cultural Orfeó Montsià de mi localidad , no solo tomaba parte como integrante de la esta agrupación sino que muchísimas de las veces daba recitales de violonchelo. Cuando a medida que mis músculos se iban desarrollando y iban adquiriendo mas forma de hombre, mis cualidades de hombre de sociedad se iban perfilando, hasta el extremo que ya en edad madura se mi daba el cargo de secretario general de esta sociedad que en mis años chicos me había educado, y me había dado una aureola inmerecida.
También los deportes, eran favoritos, para mi persona, y demostrando cualidades para practicar con garantías de éxito, el deporte del fútbol, a los 17 años formaba parte del primer equipo de la localidad y en varias ocasiones llegué a ser, junto con el resto de mis compañeros campeón comarcal y provincial respectivamente. El billar, el ciclismo, el frontón, el rugby y muchos deportes más fueron para mí de una importancia tal que encontraba en ellos, la manera de conservar en todo momento una elasticidad de músculos y una conservación sana de mi organismo. 

Francesc Roca Matamoros
Huetamo, Michoacán, 10 de Enero de 1940