Gràcies a la familia Forcadell Gaona de Morelia (Michoacán-Mèxic): Núria, Pilar i Inés.

dilluns, 4 de juliol del 2011

Frente de los Pirineos orientales 01/07/1938


Por fin la orden de marchar nuevamente hacia el frente de batalla había llegado y con tal motivo el día 1 de julio todo nuestro batallón empleando, 25 grandes camiones, salíamos para el frente de los Pirineos orientales. 

Esbarsabina
La dirección que tomamos fue Artesa de Segre, Pons, Oliana, Coll de Nargó y Boixols, donde en ésta última población pernoctamos y a la mañana siguiente salimos en dirección de las posiciones que teníamos que ocupar, pero en plena marcha recibimos orden de quedar como fuerza de reserva de la brigada, y por consiguiente nuestro batallón quedó instalado a 8 Km. a la retaguardia de la brigada, la cual cubría las posiciones que se encontraban en frente del pueblo de Aramunt (enemigo) y Esbarsabina (amigo). La situación geográfica de estas posiciones era malísima, pues con decir que ara aprovisionarnos, teníamos que transportar las mercancías 9 horas a lomo de mulo, esta dicho todo. La evacuación de los heridos era la parte mas delicada y difícil, pues hasta que lo llegaba al primer puesto de socorro pasaban de 9 a 10 horas, puesto que se tenia que recurrir al peatón, o bien a los mulos.

Varios días, pasamos en éste sitio, haciendo prácticas de exploración del terreno, y adiestrando a los soldados a efectuar operaciones en lugares tan escabrosos. A los 20 días de descanso, se nos ordenó, que fuéramos a relevar al 568 batallón de nuestra misma brigada, y así lo hicimos el cual en tres horas era relevado completamente sin que ocurriera la menor contrariedad, y pasando a ocupar posiciones verdaderamente difíciles. La enorme presión con que el enemigo había desarrollado su ofensiva obligó a que nuestros soldados emplearan todas sus energías para contenerla, lo cual fue motivo de que nuestro mando superior decretara que se concediera a cada combatiente 10 días de permiso al lugar que creyeran conveniente. El día 23 de julio se me daba a mí el permiso correspondiente para que fuera, me era imposible por encontrarse en poder del enemigo, solicité ir a Barcelona. 

Boixols
Junto con mi amigo y paisano Antonio Forcadell, salimos junto de mi batallón, para concentrarnos en Boixols, donde desde allí por medio de camión, nos trasladaríamos a Barcelona. La suerte nos favoreció y teniendo necesidad mi cuñado Agustín Forcadell, que se encontraba como chofer del Cuerpo de Tren de la 32 división, de trasladar a Barcelona a varios oficiales de la misma división, aprovechamos su viaje con él. 

Francesc Roca Matamoros
Huetamo, Michoacán, 3 de març de 1940

dissabte, 2 de juliol del 2011

Artesa de Segre 20-25/04/1938

Una vez recibida la orden de relevo, se nos comunicó inmediatamente a los jefes y comisarios de compañía que tuviéramos preparadas las unidades, pues pronto la 19 brigada mixta, recién llegada del centro vendría a efectuar el relevo. Efectivamente fuimos relevados y a mí batallón (b 565) se le asignó el pueblo de Artesa de Segre para ir a descansar allí, al propio tiempo que reorganizaríamos de nuevo toda la brigada. El puesto de mando de la brigada fue instalado en el pueblo de Cardona, alejado como a 60 Km. de nuestro batallón y por tal motivo nosotros fuimos agregados tácticamente a la 141 brigada mixta, que se encontraba su puesto de mando a 6 Km. de distancia. Administrativamente dependíamos de nuestra 142 brigada, lo cual era un verdadero lío porque los jefes de ambas brigadas dictaban a la vez órdenes diferentes y varias veces llegamos a formarnos verdaderos líos que repercutan en serios conflictos.
La prensa diaria, que con motivo de la ofensiva nacionalista, no había podido en ningún momento llegar hasta las avanzadas y carecíamos por completo de ella, volvió de nuevo a deleitarnos con sus lecturas amenas para todo combatiente, y cual no seria mi sorpresa cuando al leer el “Combatiente del Este” del día 26 de abril, en grandes titulares y con entre filetes leí la siguiente crónica:
El combatiente del Este

“Felicitación a varios comisarios aparecidos en la orden del día del comisariado general por su comportamiento digno y ejemplar. En la orden del comisariado del día 25 de abril, aparece el artículo siguiente: Felicitaciones.- se hace público para conocimiento de los interesado y para su constancia en su hoja de servicios, la felicitación de éste comisariado por el comportamiento ejemplar en pasadas operaciones de los comisarios de compañía Francisco Solá y Francisco Roca, del 565 batallón de la 142 brigada mixta. Del comisario de batallón Jaime Rufet Oliver y también del comisario del 568 Pablo López Marco .- felicitaciones que llenan de orgullo a los camaradas que combaten a su lado que porque saben que sus comisarios cumplen fielmente la consiga del comisariado: que satisfacen a todos lo combatientes del ejército, porque sabemos que con su comportamiento ejemplar dignifican la misión que la República les ha designado. Camaradas comisarios que habéis aparecido en la orden del comisariado como ejemplo y estímulo en justo premio a vuestras acciones; en la hoja de servicios, constará la felicitación del comisariado, digno de orgullo para todos vosotros que aureoláis con vuestras acciones la hoja de servicios prestados a la Patria.
Proseguid por éste camino y dejareis bien alto el nombre del comisario en lo que es y significa en la lucha por nuestra independencia.
Firmado: El Comisario General de Guerra Osorio Tafall” 

Bibiano Fernández Osorio-Tafall
Quien tenia que decirme a mi, que cumpliendo con su deber, un hombre podría convertirse en un momento dado en un héroe, cuando en realidad los actos realizados habían sido ejecutados con tanta sencillez que muchas veces llegué a pensar su estaba obrando con demasiada lentitud y frialdad, cuando bien lejos estaba de imaginarme que mis jefes superiores, estaban controlando en todo momento mis actos. Gracias a ésta actuación, me hice acreedor a toda clase de consideraciones y cuando por cualquier necesidad, mi persona tenia que hacer acto de presencia en el puesto de mando de mi brigada, todas la felicitaciones y palabras de amistad y cariño se concentraban en mi persona. 

Francesc Roca Matamoros
Huetamo, Michoacán, 2 de març de 1940

dijous, 23 de juny del 2011

Felicitación por la actuación en Asentiu 16/04/38

El día 16 de abril de 1938, aparecía en la orden de la brigada la siguiente orden:

142ª Brigada mixta
Entre otras cosas.... Artículo 3º.- para satisfacción propia, y ejemplo y estímulo de los demás camaradas que forman parte de ésta brigada, merece citarse el magnífico comportamiento del comisario de la compañía, Francisco Roca Matamoros, que habiéndose internado en el pueblo de Asentiu, entabló combate con un grupo enemigo matando a un oficial y varios soldados. Por su comportamiento es propuesto a la superioridad para su ascenso inmediato y a una recompensa, y para ser citado en la orden general del comisariado de guerra. 
Firmado el comisario delegado de guerra M. Gil y el jefe de la brigada G. Yus. 

No cabe duda, que cuando todos los soldados de mi compañía, leyeron en la orden del día, el artículo 3º, como atendiendo a una consigna lanzaron todos un viva nuestro comisario, al cual tuve que corresponder de la manera más atenta y cordial puesto que de veras lo sentí. Mientras para lo que habíamos cumplido con nuestra obligación, se nos citaba en la orden del día y se nos proponía para recompensas y ascensos, para aquellos que habían sido unos traidores a la patria, encontraban su merecido y eran pasados por la armas, y también  para ejemplo de los demás eran citados en la orden del día. Mi actuación no solo fue reconocida por los jefes de la brigada, sino que en la orden general de la división del día 20 de abril aparece la siguiente nota, que al igual que otra me llenó de orgullo:

XI cuerpo del ejército, agrupación B, 32 división. Orden general: entre otras cosas… artículo 3º por la presente se hace constar los actos dignos de mención y emulación llevados a efecto por los comisarios de guerra de compañía del 565 batallón de la 142 brigada mixta D. Francisco Solá y D. Francisco Roca Matamoros que en la operación llevada a efecto contra la cota 292 el 12 del actual, se distinguieron por su arrojo. Al felicitar efusivamente a los citados por su brillante comportamiento exhorto al resto de la fuerza animando a que sigan el ejemplo de nuestros camaradas comisarios con actos digno de mención.
Firmado el comisario delegado de guerra Semitiel y el jefe de la 32 división Capitán Gancedo

Texto aclaratorio de la 32 división (umpepe):
La 32ª División fue creada el 28 de abril de 1937, como reserva del Ejército del Este, XI C.E y X C.E.
Su puesto de mando estuvo en Gerona, Tarragona, el 28-7-38 y Alcañiz (agosto 1938)
Estaba compuesta por las Brigadas Mixtas 137ª 140ª y 141ª. En febrero del 38 la 140ª B.M fue relevada por la 142ª y posteriormente en plena ofensiva de Cataluña (2-1-39) es trasladada la 141ª
Tuvo los siguientes mandos:
Jefes: Coronel de Caballería Alfonso Arana Vivanco y al Comandante de infantería Manuel Gancedo Sainz el julio 1937
Comisarios: Cristóbal Albadetrecu, a, Francisco Señer Martín, (CNT) y a Andrés Semitiel Rubio (PSOE)
Jefes E.M.: Mayor de Milicias Emilio Bosch Montes, y al teniente de Milicias Felipe Félix Moreno Gómez a partir del 6-11-38
Estuvo en los frentes de Aragón y Cataluña. 


Francesc Roca Matamoros
Huetamo, Michoacán, 1 de març de 1940
 

dimarts, 21 de juny del 2011

Enorme combate en La Sentiu - Asentiu 12/04/38

fotos antigues d'Asentiu de 1911
Nuestras tropas estaban completamente desmoralizadas y necesitaban a todo trance que fueran relevadas y llevadas a un determinado sitio donde pudieran reposar de sus enormes fatigas, pero la falta de reservas obligaba al Gobierno y al mando militar a recurrir de éstas hasta que las reservas estuvieran bien organizadas y mientras las unidades motorizadas que habían sido llamadas del Centro se incorporaran definitivamente a nuestras filas. El mando de nuestro cuerpo del ejército había fracasado completamente y el mando supremo había ordenado que fuera remplazado inmediatamente por otro mando más capacitado ya que todos los efectivos de el enemigo se concentraban a nuestras líneas puesto que era el sitio mas vulnerable. Nuestro mando fue remplazado por el mando del XX cuerpo de ejército que había operado primeramente en Madrid y después en la toma y defensa de Teruel. Estaba mandado por el teniente Coronel Francisco Galán, hermano del Capitán Fermín Galán, fusilado por el Rey Alfonso XIII, de comisario de Guerra venía Julián M. Lizcano, competente y gran estratega, al mismo tiempo que de jefe de operaciones venía el Capitán Luís Alcalá Zamora,

hijo del expresidente Alcalá Zamora, la primera disposición que tomo el jefe militar al hacerse cargo del mismo fue ordenar a sus tropas que iniciara un contraataque para causar un golpe de sorpresa al enemigo, pues creyéndonos completamente derrotados sería de efectos sorprendentes ver que reaccionábamos y entrábamos al ataque siendo nosotros la que tomábamos la iniciativa, efectivamente, el día 12 de abril se nos ordenaba que a todo trance recuperásemos el pueblo de Asentiu, que dos días antes habíamos abandonado, pero que siendo de gran importancia sus posiciones teníamos que reconquistarlo a todo trance y que para ello contaríamos con la ayuda de nueva artillería, aviación y tanques, cosa que en toda la campaña no habíamos llegado a tener. Nuestra desilusión fue grande
pues materialmente perdidos como estábamos, hambrientos completamente, sin parque, sin armas y nuestras unidades completamente diezmadas, puesto que en cada compañía faltaba el 40 % de soldados. Mi compañía que al principio de la ofensiva nacionalista contaba con 140 soldados entre clases y oficiales, el día antes de entrar al ataque el estadillo de fuerza arrojaba un total de 80, entre todos, pero no obstante órdenes eran ordenes y había que cumplirlas.
A las 6 de la mañana empezamos, el ataque sobre Asentiu, nuestra artillería, no daba señales de vida, la aviación no aparecía, y los tanques aparecieron dos para evacuar los enormes montones de heridos que nos quedaron en el campo de batalla. Con ardor y valentía atacamos la posiciones enemigas, pero todos nuestros esfuerzos eran inútiles puesto  que el enemigo contaba con buenas defensas y con personal de refresco.

Trinxeres del Tossal de les Forques
Mi  compañía, era la que iba a vanguardia, pues tenía la misión de romper el fuego, mientras las demás hostilizaban a éste, lo cual fue motivo de que sufriéramos el descalabro más grande todo el batallón, pues al hacer el recuento al final del combate, las bajas habían sido 46, teniendo la fortuna de yo salir completamente ileso. Por varias veces intentamos el ataque y siempre salimos derrotados hasta que por fin el mando se dió cuneta que era completamente imposible seguir atacando y ordenó el repliegue de las fuerzas. A pesar de la
derrota sufrida, se había conseguido el objetivo pues el enemigo al darse cuenta de que era atacado por un enemigo que lo creía completamente derrotado, se imaginó que nuevos refuerzos se habían recibido y ante el peligro que le representaba el seguir atacando desistió de tal propósito y estabilizó el frente en el pueblo de Asentiu, con gran alegría nuestra porque empezaba un era de reposo, para nuestros fatigados cuerpos.

El mando del cuerpo de ejército, ante la valentía de mostrada por nuestra brigada y especial a nuestro batallón, ordenó que éste fuera relevado de las posiciones avanzadas y pasara a la retaguardia a descansar y organizarse de nuevo. 

Francesc Roca Matamoros
Huetamo, Michoacán, 1 de març de 1940

dilluns, 9 de maig del 2011

La Sentiu y ofensiva nacionalista 26/03/38

En vista del fracaso se dió la orden de evacuar hasta La Sentiu, pueblo situado al norte de Bellcaire, donde allí quedaríamos en descanso mientras el servicio de recuperación, no enviara más soldados para cubrir las bajas que teníamos. Así ocurrió y quedamos allí acantonados.

Mientras tanto, en el sector de Zaragoza el enemigo iba avanzando con rapidez, Caspe, Bujaraloz, Azaila y muchos pueblos más habían caído en manos del enemigo y sus fuerzas iban bajando hacia Tortosa donde su punto de destino era llegar hasta el Mediterráneo y cortar las comunicaciones de la carretera general de Barcelona a Valencia.

En gran peligro amenazaba a mi familia que ignorando seguramente el avance enemigo no sabían que se les iba acercando el cerco y podrían quedar cercados en la parte nacionalista, pero ante la imposibilidad de abandonar yo mis fuerza, pues podrían declararme desertor ante el enemigo, me decidí a escribirles a mi señora y a mis padres informándoles del peligro que podrían correr y que sin pérdida de tiempo abandonaran el pueblo trasladándose a la capital de Cataluña. Pero la mala comunicación de la correspondencia y el estar el servicio en manos de gente miedosa hizo posible que estas cartas no llegaran a su destino. Solamente la providencia podría hacer posible el que fuera oída mi súplica.

Mientras tanto la ofensiva de una parte y de otra iba ganando terreno y nosotros, a pesar de poner todo nuestro esfuerzo para contener al enemigo, nos era completamente imposible, pues la superioridad de éste era tanta sobre nosotros que no podíamos más que retirarnos.

El día 13 apareció en la prensa que el enemigo había tomado Gandesa y que sus columnas iban bajando hacia Tortosa mientras que otra iba bajando por San Mateo y Morella, lo que me demostraba a mí que Ulldecona tardaría a caer muy pronto en manos del enemigo. No me equivoqué en mis números, y encontrándome en Bellcaire, población ya de la región catalana. Me enteré que el día 14 de abril de 1938, las fuerzas nacionalistas habían conseguido llegar al Mediterráneo y se habían apoderado de las poblaciones Vinaroz, Ulldecona, Alcanar y San Carlos de la Rápita, luchando en las proximidades de Amposta. ¿Qué había pasado con mi familia? ¿Habría salido del pueblo, o bien habría quedado en poder de las tropas nacionalistas?. Un vago temor me pasó por todo mi cuerpo, si el enemigo se enterara de que yo era comisario de guerra en las filas republicanas, estaba mas convencido que las represalias caerían sobre mi familia. Sabia que mis padres eran de tendencias moderadas y derechistas, pero no así mi señora que guiada por mi cariño simpatizaba con la República, aunque también era de tendencias moderadas y católica por demás. ¿Pero seria posible que estas personas inofensivas fueran castigadas por pertenecer yo al ejército de la República? Inmediatamente escribí dos cartas Barcelona para que me informaran si se encontraban allí o si sabían de su paradero pero todas las cartas que mis familiares de Barcelona me escribieron, todas contenían malas noticias para mí, pues toda mi familia se había quedado en el pueblo sin poder salir. Por mi mente se cruzaron malas pesadillas y en varios sueños llegué a ver como mis familiares eran víctimas de las más horribles venganzas por parte de elementos sin escrúpulos que ante la imposibilidad de no poderme capturar a mí se enseñoreaban con mi familia, pero varias veces llegué a tranquilizarme cuando me acordaba que la actuación de ellos estaba completamente al margen de la lucha civil, y así de esta forma esperé el momento oportuno de poder enterarme personalmente de lo que les pasó.

Francesc Roca Matamoros
Huetamo, Michoacán, 30 de abril de 1940

diumenge, 1 de maig del 2011

Sariñena y contraataque republicano 24/03/38

Donde una vez allí organizaríamos la brigada de nuevo, para seguir aguantando, pero siempre de repliegue en repliegue, y aunque era materialmente imposible aguantar al enemigo. Los efectivos bélicos nuestros eran muy pocos, mientras que los del enemigo eran muchísimos. El haber roto las líneas, obligaba a nuestras unidades a mantenerse en un plan de inferioridad que de ninguna manera podíamos contener su avance, solamente el refuerzo de nuevas unidades y el aprovisionamiento de material hubiera hecho posible tal milagro. Llegamos a
Trinxera aerodromo de Sariñena

Milicianas comunistas de las Juventudes Socialistas Unificadas de Sariñena en Barbastro

Sariñena y virtualmente estábamos todos desfallecidos, eran tres días de andar, combatir y no dormir, nuestros cuerpos parecían autómatas pues nos movíamos por intuición. La comida no la habíamos probado desde que empezó el ataque y nuestra intendencia funcionaba mal completamente. Un tren militar nos esperaba en Sariñena donde se había dado la orden de que la 32 división, fuera a instalarse en unas
El Periódico de Aragon, 23 de diciembre de 2006

posiciones que había a 13 Km. a la retaguardia de Sariñena. Esto nos animó por que al fin podríamos descansar dos o tres días hasta que el enemigo tomara contacto de nuevo con nosotros, pero mientas podríamos comer y dormir que mucha falta nos hacía. Salimos con el tren y al llegar al lugar indicado nos apeamos, y con alegría vimos que ya nuestra intendencia había suministrado abundante aprovisionamiento y se nos repartió el racionamiento que cada uno nos correspondía.

Las nuevas posiciones que teníamos que ocupar se encontraban al norte de la población de Tormillo y a 13 km como he dicho antes de Sariñena. Esas estaban completamente vírgenes, pues ni una trinchera ni nada se había hecho y cuando nosotros creíamos que íbamos a descanar nos encontramos que si queríamos defender nuestras vidas, teníamos que hacernos unos pequeños ramales para evitar el ser víctimas de la metralla enemiga. Trabajamos un día y una noche, hasta que al día siguiente, después de nuestro esfuerzo realizado, recibíamos la orden de contraatacar nosotros al enemigo. Hacía dos horas aproximadamente que el puente colgante de Sariñena sobre la vía férrea había sido volado por nuestros dinamiteros para evitar que las tropas nacionalistas se echaran encima en un momento dado, pero sin embargo, estas se habían colado por los cerros y se
Pente colgate de Sariñena, destruido.

encontraban a corta distancia nuestra. Había pues que contraatacar para causar efecto de superioridad, cosa que no había.

Nuestro fracaso era inevitable; como podíamos nosotros atacar a un enemigo superior a nosotros, en todas sus reglas, más alimentado, más preparado, más organizado y con una moral más firme que la nuestra. Pero el caso era dar un golpe de sorpresa puesto que el enemigo nos considerada desorganizado y nunca creía que lo íbamos a atacar. Empezamos el ataque y sin artillería, sin tanques y sin ametralladoras, el desastre fue grande, pues de 500 soldados, llegamos a nuestras líneas como 300, el resto, quedó en poder del enemigo y nuestras filas completamente desorganizadas.

Francesc Roca Matamoros
Huetamo, Michoacán, 29 de abril de 1940

divendres, 29 d’abril del 2011

Robres de Aragón y Alcubierre 23/03/38

Serian las 3 de la madrugada, del día 23 de marzo, cuando todavía no habíamos descansado de la fatigada jornada del día anterior, y la orden de evacuar las nuevas posiciones se nos había dado, pues el enemigo en su avance se nos había colocado a nuestra retaguardia una vez más, y teníamos que evitar el peligro de caer en sus manos, pues nada menos que toda una brigada esta cercada. Emprendimos la marcha y gracias a que el comandante Ugena, de la 137a brigada, que conocía bien el terreno que pisábamos, no fuimos prisioneros pues llegó un momento en que nuestra columna llegó a pasar como a 1 km. de distancia del enemigo. Después de andar hasta las 11 de la mañana llegamos a Robres, pueblo situado al sur de Torralba de Aragón y cuando pasamos por él, ya el enemigo con sus fuerzas motorizadas había tomado Torralba. Allí nos organizamos y seguimos la marcha hasta Alcubierre, pueblo donde se encontraba nuestra brigada. Estuvimos andando todo el día y a las 4 de la tarde llegábamos a las proximidades de este pueblo.

Una vez acantonados, no propusimos descansar, pero la aviación enemiga no nos dejaba un momento de reposo, continuamente nueve aviones de caza, estaba ametrallando las unidades de combate republicanas que iban a la desbandada pues las líneas habían sido cortadas por todos los lados. A las 6 de la tarde entramos en el pueblo, allí tomamos contacto con nuestra brigada y grande fue la alegría del jefe y comisario de la misma cuando nos vio, porque creían que habíamos sido hechos prisioneros. Nos incorporamos a nuestra unidad, y a las 8 de la noche el enemigo atacó la vía férrea, que estaba en nuestro poder. Le interesaba en gran manera por que de esta forma dejaba cortadas las comunicaciones para ayudar a nuestros compañeros que se encontraban al norte de la población. Su ataque resulto inútil, fue rechazado con perdidas de vidas por dos veces y a las once recibíamos la orden de evacuar aquellas posiciones que tanto habíamos defendido porque el enemigo del flanco derecho se había infiltrado con peligro de cercar nuestra brigada. La orden fue dada de repliegue hasta Sariñena.

Francesc Roca Matamoros
Huetamo, Michoacán, 29 de abril de 1940