Gràcies a la familia Forcadell Gaona de Morelia (Michoacán-Mèxic): Núria, Pilar i Inés.

dilluns, 9 de maig del 2011

La Sentiu y ofensiva nacionalista 26/03/38

En vista del fracaso se dió la orden de evacuar hasta La Sentiu, pueblo situado al norte de Bellcaire, donde allí quedaríamos en descanso mientras el servicio de recuperación, no enviara más soldados para cubrir las bajas que teníamos. Así ocurrió y quedamos allí acantonados.

Mientras tanto, en el sector de Zaragoza el enemigo iba avanzando con rapidez, Caspe, Bujaraloz, Azaila y muchos pueblos más habían caído en manos del enemigo y sus fuerzas iban bajando hacia Tortosa donde su punto de destino era llegar hasta el Mediterráneo y cortar las comunicaciones de la carretera general de Barcelona a Valencia.

En gran peligro amenazaba a mi familia que ignorando seguramente el avance enemigo no sabían que se les iba acercando el cerco y podrían quedar cercados en la parte nacionalista, pero ante la imposibilidad de abandonar yo mis fuerza, pues podrían declararme desertor ante el enemigo, me decidí a escribirles a mi señora y a mis padres informándoles del peligro que podrían correr y que sin pérdida de tiempo abandonaran el pueblo trasladándose a la capital de Cataluña. Pero la mala comunicación de la correspondencia y el estar el servicio en manos de gente miedosa hizo posible que estas cartas no llegaran a su destino. Solamente la providencia podría hacer posible el que fuera oída mi súplica.

Mientras tanto la ofensiva de una parte y de otra iba ganando terreno y nosotros, a pesar de poner todo nuestro esfuerzo para contener al enemigo, nos era completamente imposible, pues la superioridad de éste era tanta sobre nosotros que no podíamos más que retirarnos.

El día 13 apareció en la prensa que el enemigo había tomado Gandesa y que sus columnas iban bajando hacia Tortosa mientras que otra iba bajando por San Mateo y Morella, lo que me demostraba a mí que Ulldecona tardaría a caer muy pronto en manos del enemigo. No me equivoqué en mis números, y encontrándome en Bellcaire, población ya de la región catalana. Me enteré que el día 14 de abril de 1938, las fuerzas nacionalistas habían conseguido llegar al Mediterráneo y se habían apoderado de las poblaciones Vinaroz, Ulldecona, Alcanar y San Carlos de la Rápita, luchando en las proximidades de Amposta. ¿Qué había pasado con mi familia? ¿Habría salido del pueblo, o bien habría quedado en poder de las tropas nacionalistas?. Un vago temor me pasó por todo mi cuerpo, si el enemigo se enterara de que yo era comisario de guerra en las filas republicanas, estaba mas convencido que las represalias caerían sobre mi familia. Sabia que mis padres eran de tendencias moderadas y derechistas, pero no así mi señora que guiada por mi cariño simpatizaba con la República, aunque también era de tendencias moderadas y católica por demás. ¿Pero seria posible que estas personas inofensivas fueran castigadas por pertenecer yo al ejército de la República? Inmediatamente escribí dos cartas Barcelona para que me informaran si se encontraban allí o si sabían de su paradero pero todas las cartas que mis familiares de Barcelona me escribieron, todas contenían malas noticias para mí, pues toda mi familia se había quedado en el pueblo sin poder salir. Por mi mente se cruzaron malas pesadillas y en varios sueños llegué a ver como mis familiares eran víctimas de las más horribles venganzas por parte de elementos sin escrúpulos que ante la imposibilidad de no poderme capturar a mí se enseñoreaban con mi familia, pero varias veces llegué a tranquilizarme cuando me acordaba que la actuación de ellos estaba completamente al margen de la lucha civil, y así de esta forma esperé el momento oportuno de poder enterarme personalmente de lo que les pasó.

Francesc Roca Matamoros
Huetamo, Michoacán, 30 de abril de 1940

diumenge, 1 de maig del 2011

Sariñena y contraataque republicano 24/03/38

Donde una vez allí organizaríamos la brigada de nuevo, para seguir aguantando, pero siempre de repliegue en repliegue, y aunque era materialmente imposible aguantar al enemigo. Los efectivos bélicos nuestros eran muy pocos, mientras que los del enemigo eran muchísimos. El haber roto las líneas, obligaba a nuestras unidades a mantenerse en un plan de inferioridad que de ninguna manera podíamos contener su avance, solamente el refuerzo de nuevas unidades y el aprovisionamiento de material hubiera hecho posible tal milagro. Llegamos a
Trinxera aerodromo de Sariñena

Milicianas comunistas de las Juventudes Socialistas Unificadas de Sariñena en Barbastro

Sariñena y virtualmente estábamos todos desfallecidos, eran tres días de andar, combatir y no dormir, nuestros cuerpos parecían autómatas pues nos movíamos por intuición. La comida no la habíamos probado desde que empezó el ataque y nuestra intendencia funcionaba mal completamente. Un tren militar nos esperaba en Sariñena donde se había dado la orden de que la 32 división, fuera a instalarse en unas
El Periódico de Aragon, 23 de diciembre de 2006

posiciones que había a 13 Km. a la retaguardia de Sariñena. Esto nos animó por que al fin podríamos descansar dos o tres días hasta que el enemigo tomara contacto de nuevo con nosotros, pero mientas podríamos comer y dormir que mucha falta nos hacía. Salimos con el tren y al llegar al lugar indicado nos apeamos, y con alegría vimos que ya nuestra intendencia había suministrado abundante aprovisionamiento y se nos repartió el racionamiento que cada uno nos correspondía.

Las nuevas posiciones que teníamos que ocupar se encontraban al norte de la población de Tormillo y a 13 km como he dicho antes de Sariñena. Esas estaban completamente vírgenes, pues ni una trinchera ni nada se había hecho y cuando nosotros creíamos que íbamos a descanar nos encontramos que si queríamos defender nuestras vidas, teníamos que hacernos unos pequeños ramales para evitar el ser víctimas de la metralla enemiga. Trabajamos un día y una noche, hasta que al día siguiente, después de nuestro esfuerzo realizado, recibíamos la orden de contraatacar nosotros al enemigo. Hacía dos horas aproximadamente que el puente colgante de Sariñena sobre la vía férrea había sido volado por nuestros dinamiteros para evitar que las tropas nacionalistas se echaran encima en un momento dado, pero sin embargo, estas se habían colado por los cerros y se
Pente colgate de Sariñena, destruido.

encontraban a corta distancia nuestra. Había pues que contraatacar para causar efecto de superioridad, cosa que no había.

Nuestro fracaso era inevitable; como podíamos nosotros atacar a un enemigo superior a nosotros, en todas sus reglas, más alimentado, más preparado, más organizado y con una moral más firme que la nuestra. Pero el caso era dar un golpe de sorpresa puesto que el enemigo nos considerada desorganizado y nunca creía que lo íbamos a atacar. Empezamos el ataque y sin artillería, sin tanques y sin ametralladoras, el desastre fue grande, pues de 500 soldados, llegamos a nuestras líneas como 300, el resto, quedó en poder del enemigo y nuestras filas completamente desorganizadas.

Francesc Roca Matamoros
Huetamo, Michoacán, 29 de abril de 1940

divendres, 29 d’abril del 2011

Robres de Aragón y Alcubierre 23/03/38

Serian las 3 de la madrugada, del día 23 de marzo, cuando todavía no habíamos descansado de la fatigada jornada del día anterior, y la orden de evacuar las nuevas posiciones se nos había dado, pues el enemigo en su avance se nos había colocado a nuestra retaguardia una vez más, y teníamos que evitar el peligro de caer en sus manos, pues nada menos que toda una brigada esta cercada. Emprendimos la marcha y gracias a que el comandante Ugena, de la 137a brigada, que conocía bien el terreno que pisábamos, no fuimos prisioneros pues llegó un momento en que nuestra columna llegó a pasar como a 1 km. de distancia del enemigo. Después de andar hasta las 11 de la mañana llegamos a Robres, pueblo situado al sur de Torralba de Aragón y cuando pasamos por él, ya el enemigo con sus fuerzas motorizadas había tomado Torralba. Allí nos organizamos y seguimos la marcha hasta Alcubierre, pueblo donde se encontraba nuestra brigada. Estuvimos andando todo el día y a las 4 de la tarde llegábamos a las proximidades de este pueblo.

Una vez acantonados, no propusimos descansar, pero la aviación enemiga no nos dejaba un momento de reposo, continuamente nueve aviones de caza, estaba ametrallando las unidades de combate republicanas que iban a la desbandada pues las líneas habían sido cortadas por todos los lados. A las 6 de la tarde entramos en el pueblo, allí tomamos contacto con nuestra brigada y grande fue la alegría del jefe y comisario de la misma cuando nos vio, porque creían que habíamos sido hechos prisioneros. Nos incorporamos a nuestra unidad, y a las 8 de la noche el enemigo atacó la vía férrea, que estaba en nuestro poder. Le interesaba en gran manera por que de esta forma dejaba cortadas las comunicaciones para ayudar a nuestros compañeros que se encontraban al norte de la población. Su ataque resulto inútil, fue rechazado con perdidas de vidas por dos veces y a las once recibíamos la orden de evacuar aquellas posiciones que tanto habíamos defendido porque el enemigo del flanco derecho se había infiltrado con peligro de cercar nuestra brigada. La orden fue dada de repliegue hasta Sariñena.

Francesc Roca Matamoros
Huetamo, Michoacán, 29 de abril de 1940

dilluns, 25 d’abril del 2011

En la línea de fuego, Tardienta V, Torralba de Aragón y ofensiva rebelde 15/03/38

El día 15 de marzo de 1938, y después de venir anunciándolo los soldados nacionalistas desde sus trincheras, el ejercito rebelde inició una ofensiva a fondo por todo el sector del Ejército del Este.

Milicians republicans de la XII brigada durant la batalla de Guadalajara

Centenares de aviones, docenas de tanques, montones de cañones y divisiones motorizadas extranjeras, tomaban parte en esta ofensiva, el dictador italiano, quería a toda costa vengarse de la tremenda derrota que en los campos de batalla de Guadalajara, le inflingiera en días pasados el ejército de la República, haciendo correr en forma vergonzosa
Tosos, Zaragoza

sus bien equipadas brigadas de choque que con todo lujo de detalles habían sido traídas a España para conquistar, como en años anteriores lo hicieran sus antepasados, y ante tal cosa no había escatimado esfuerzos de ninguna clase. La ofensiva se inició por el frente de Zaragoza y pronto fue rota la línea, a pesar de la tenaz resistencia que opusiera el ejército republicano, las tropas nacionalistas iban ganando terreno con la pérdida de millares y millares de hombres, pues la resistencia que encontraba era enorme.

Considerando el enemigo que el Gobierno Republicano, había concentrado todos sus efectivos de primer orden en el frente de Zaragoza, para contener la ofensiva enemiga, paralizó unos días esta ofensiva y trasladó sus brigadas motorizadas al frente de Huesca, donde el día 22 de marzo de 1938, y siendo las 6 de la mañana fuimos sorprendidos por un enorme bombardeo de aviación, seguido de una preparación artillera en la que tomaba parte como unas 10 baterías aproximadamente, no dudando ni un momento que dentro de poco el ataque de la infantería caería sobre nuestras líneas, y así ocurrió. A las 11 de la mañana vimos aparecer sobre nuestras líneas, centenares de soldados que protegidos por el
Trincheras de la Guerra Civil, una casamata de cemento, cultivos cerealistas, cerros de yesos y alguna repoblación de pinar. Extremo Noreste del término municipal de Zaragoza, cerca de Villamayor

fuego de la artillería, y resguardados por enormes tanques de iban aproximando a nuestras líneas, pero ya nuestras máquinas estaban listas para contener el ataque en cualquier momento y no tardaron en caernos encima, pero las máquinas automáticas empezaron a funcionar y el ataque fue rechazado con perdidas de vidas por parte del enemigo. La orden era tajante el enemigo tenia que romper la línea costara lo que costara y nosotros teníamos que mantenerla costara lo que costara. Pero el enemigo tenía hombres de refresco nosotros no contábamos con nada, el ataque nos había sorprendido y apenas teníamos víveres, la lucha volvió a empezar de nuevo, y por segunda vez las tropas enemigas tuvieron que volver a sus posiciones, pero esta vez habían llegado cerca de las líneas nuestras y habían conseguido hacer bajas.

Nuestras ambulancias empezaron a funcionar y los heridos eran sacados de las trincheras, motivando con esto el que cada herido ocupara dos soldados buenos para trasladarlo, lo cual representaba en efectivo que habíamos tenido tres bajas. Si el enemigo intentara otra vez el ataque quien sabe si podríamos detenerlo. El mando del batallón informó a la Brigada lo que pasaba y ante el temor de perder la posición y quedar docenas de hombres prisioneros, se dio la orden de replegáramos a las posiciones de reserva, situadas a 6 km de la línea de combate. Así lo hicimos y quedamos emplazados en unas posiciones cercanas al pueblo de Torralba de Aragón, donde allí nos emplazamos de nuevo, esperando el ataque, pero el enemigo sabiendo que por el sector que acopábamos nosotros era completamente romper el cerco, se decidió atacar por el sector que ocupaba la 141ª brigada mixta, sin saber que ya nosotros habíamos abandonado las antiguas posiciones. A las 6 de la tarde empezó el ataque por este nuevo sector, y por fin encontró el punto flaco y se fue afianzando por allí cargando todos sus efectivos de combate por este lado. Su esfuerzo había resultado y nuestro desastres era inevitable.

A las ocho de la noche, recibimos una orden urgente, que el enemigo había roto las líneas y que nuestro Batallón se encontraba cercado completamente, pues había agarrado las líneas de flanco y solamente la oscuridad de la noche podía hacer posible el que no cayéramos en manos del enemigo. Con prudencia organicé junto con el capitán [capitán de Milicias Hernández Oñate], la evacuación de aquellas posiciones, pero el terreno que teníamos que recorrer para juntarnos de nuevo con la brigada era completamente desconocido para nosotros y ante la urgencia del caso decidimos salir guiándonos por la estrella polar, ya que nosotros conocíamos la posición del enemigo y nos seria fácil evitar un encuentro con él. En marcha de combate salimos de las posiciones y pasamos tres o cuatro horas andando cuando la patrulla de exploración de mi compañía, que era la que habría la marcha, se encontró con una patrulla de soldados y montando con rapidez los fúsiles, se les dió el alto ¡quien vive¡ contestando ¡la República!, nos informaron que habiendo sabido que el enemigo había atacado muestras posiciones y las había roto, el jefe de su brigada que era la 137ª, había ordenado montar un servicio de exploración para cualquier contingencia que pudiere ocurrir, y efectivamente, nos trasladaron a donde se encontraba el jefe de la brigada [Comandante Brinquis]y nuestra compañía quedó agregada al segundo batallón de esta unidad hasta que nuevamente tomáramos contacto con la nuestra.

Francesc Roca Matamoros
Huetamo, Michoacán, 26 de abril de 1940

diumenge, 24 d’abril del 2011

En la línea de fuego, Tardienta IV y la conquista de Teruel

Batalla de Teruel, Font Wikipedia
La batalla de Teruel - sodados republicanos
Quedamos instalados definitivamente en esta nueva posición y los días iban pasando tranquilamente cuando la prensa anunció, que las tropas republicanas en una lucha inigualable habían conseguido la conquista de la capital de Teruel. Este hecho fue completamente ocultado a losas tropas nacionalistas que ocupaban otros frentes que no eran los que se estaba desarrollando la cruenta lucha, pero las practicas y conferencias que por la noche se les daba a las tropas enemigas se les dio a saber la feliz nueva y pronto dio sus resultados. Estaba de guarnición en las posiciones enemigas la 31 bandera del tercio, la mayoría de sus soldados la componían elementos marroquíes y soldados de confianza de las autoridades nacionalista. Cuando éstos se enteraron que las tropas republicanas habían tomado Teruel, en tres noches se pasaron a nuestras filas 42 soldados, nacionalistas, los cuales nos explicaban de una manera espantosa las vicisitudes que se pasaban en el campo enemigo, las represiones eran grandísimas, todo aquel elemento que hubiere sido un trabajador honrado y sus ideas fueran republicanas, sin formación de causa era pasado por las armas. La comida era mucho mas escasa que la nuestra, pues mientras nosotros teníamos todos los trigales de Castilla y Aragón ellos carecían de trigo completamente y tenían que recurrir a Italia. El aceite era una de las materias que más les faltaba pues los llanos de Andalucía y las tierras aceituneras de Tarragona, estaban en nuestro poder. La ropa era escasísima, pues todas las industrias textiles de Cataluña las trabajamos nosotros.

De una manera inquieta explicaba la difícil situación que estaba atravesando la
Batalla Terol

España Nacionalista: portugueses, alemanes, italianos, marroquíes y españoles tenían cada uno sus zonas de mando y en las diferentes partes donde ellos dominaban, la población civil sufría mil vejaciones. Las fértiles tierras de Andalucía, habían sido repartidas en su mayor parte a familias italianas, mientras que las familias españolas, estaban obligadas a trabajar exclusivamente para la guerra, miles de muchachas jóvenes fueron violadas por moros sin escrúpulos que sin ningún control actuaban de una manera anárquica y cometían toda clase de
Blindado en Teruel

atropellos con ellas. El solo pensar se era verdad lo que estos soldados nacionalistas contaban, los nervios se les crispaban a uno de tal manera que contener un rugido de cólera era materialmente imposible. La calma renació y a los pocos días el propio soldado enemigo nos comunicaba que había sido reconquistado Teruel, y efectivamente a la mañana siguiente el parte de guerra republicano confirmaba la noticia.

Francesc Roca Matamoros
Huetamo, Michoacán, 25 de abril de 1940

En la línea de fuego, Tardienta III 10/01/38

Los días transcurrían y ninguna novedad se iba registrando, cuando el día 10 de enero de1938, mi compañía, recibía la orden de efectuar un traslado de frente. Las posiciones que ocupábamos tenían que ser ocupadas por otra unidad, pero antes ocurrió un caso más curioso. Mi brigada, que solamente contaba con tres batallones y le faltaba uno para estar completa. Recibió una orden en el sentido de que el 1º, 2º y 3 batallón pasarían a depender de la 142 brigada mixta, la cual contaba solamente con un batallón completo.  Quedaría con todas sus fuerzas equiparadas, y que solamente los jefes y comisarios de batallón, podrían trasladarse con su antigua brigada, mientras que todos los jefes, oficiales y comisarios de compañía, quedarían a las ordenes de sus nuevo jefes pertenecientes a la 142 brigada mixta. El día 11 de enero, la 140 brigada mixta, con sus jefes y auxiliares, salían en dirección a Lécera (Zaragoza), mientras que nosotros quedábamos en la misma posición, pero como antes dije a disposición de nueva unidad y nuevos jefes. El comisario de la brigada se llamaba Malaquías Gil Arangueti, el jefe era el capitán Yust. Y el comisario y jefe de mi batallón era el comisario Pablo Marcos y Teniente Francisco Valero respectivamente.

El día 13 del corriente mes, se efectuaba el relevo de mi unidad y a las tres de la madrugada, sin que el enemigo se diera cuenta, quedábamos instalados en nuestras posiciones marcadas por el mando.

Cuando por la mañana salí a recorrer las nuevas posiciones, fue mi motivo de desaliento, pues mientras en las anteriores disfrutábamos de todas las comodidades, en ésta llegaba inclusive a faltar el agua. Una gran balsa era la única fuente manantial en donde podíamos apropiarnos de tan preciado líquido, expuestos continuamente a que una infección en sus aguas produjera mortales consecuencias en nuestros cuerpos.



frente de la ermita de Santa Quiteria
Se encontraban estas posiciones, situadas al norte de la población de Tardienta, a cuatro millas de la localidad y estaba en frente de la ermita de Santa Quiteria, lugar donde en otros tiempos se habían desarrollado enormes combates para la conquista de ésta posición si que nunca el éxito hubiere acompañado a las tropas republicanas. Se encontraban completamente desabandonadas o requeridas que con urgencia se procediera a efectuar enormes construcciones subterráneas para protegerse uno de las bombas de aviación, y al mismo tiempo para que el enemigo no hiciera blanco en nuestros cuerpos donde en la mayoría de lugares, el paso era obligado y queda todo el cuerpo a merced de las balas enemigas. Desde luego, la posición no era peligrosa pues tendiendo en cuenta lo accidentado del terreno, se comprenderá que solamente se podía actuar allí, por medio de patrullas, ya que actuando en masa los tanques no podían desarrollar sus actividades, la artillería resultaba nula por los innumerables puntos muertos que presentaba el terreno y un ataque aéreo solamente hubiera producido un efecto desmoralizador pero no efectivo. El puesto de mando de la compañía estaba emplazado a 30 m. a la retaguardia de la primera posición desde donde se dominaba completamente todo el campo enemigo. El poco peligro que representaba la posición había motivado que estuviera tan abandonada.

Francesc Roca Matamoros
Huetamo, Michoacán, 25 de abril de 1940

dissabte, 23 d’abril del 2011

En la línea de fuego, Tardienta II

La mayoría de puertas, ventanas, sillas, mesas y mil utensilios más, que quedaron abandonados por las casas, [ver entrada "Tardienta I"] se encontraban todos en las trincheras, pues había puestos de mando, como por ejemplo el de mi compañía, que disponía de todas las comodidades propias de una casa particular, pues inclusive la radio funcionaba admirablemente puesto que en todo el sector que ocupaba nuestro batallón había luz eléctrica ya que en Tardienta todavía funcionaba un gran acumulador.
Tardienta any 1936

El gran acueducto que hay en las afueras de la población servia de refugio contra las naves aéreas, ya que tenía una profundidad de 3 metros y una armadura de 80 cm. de cemento. Motivo por lo cual en varias ocasiones evitó muchas bajas.

Hogar del soldado. Font: SBHAC
La vida en este frente fue, bastante tranquila, pues el enemigo muy pocas veces daba señales de vida, lo que aprovechamos nosotros para montar con todo lujo de detalles un magnífico hogar del soldado, donde teníamos una biblioteca de más de 300 volúmenes, el miliciano de la cultura enseñaba con gran perfección a los analfabetos, en ratos de descanso los soldados podían jugar a una serie de juegos amenos y morales, y cada día por los oficiales del batallón se daba clases de teórica militar, en fin la guerra era para nosotros una cosa tan pasajera que por un momento llegamos a dudar de si nos encontrábamos en el frente o bien disfrutando de unas vacaciones al campo.

Todo trascurría tranquilo, cuando el día 3 de enerode 1938, se dió una consigna cifrada en la que el servicio de información militar, indicaba que contingentes de tropas enemigas estaban concentrándose en Almudévar pueblo enemigo frente a nuestras posiciones. Indicaba al mismo tiempo que serian atacadas nuestras posiciones en la madrugada del día 4 y por consiguiente en esta noche la guardia fuera doble y que las patrullas de reconocimiento se hicieran con arma automática, y que cualquier movimiento del enemigo fuera contestado con energía, no abandonando las posiciones bajo ningún pretexto y que valía más morir ante el enemigo que no fusilado por un consejo de guerra. La orden era tajante, había que cumplirla a todo trance, de lo contrario tampoco había salvación posible.

Noche de gran intranquilidad fue aquella en que la vida y la muerte estaban tan cerca una de la otra, momentos antes en la memoria de uno habían cruzado miles de recuerdos, y a partir de ésta orden solo se preocupaba uno de defenderse lo mejor posible para evitar la muerte.

Moros de la guerra civil
Fotos de la tropa mora: font

Nada de nuevo parecía ocurrir, cuando de pronto, la artillería tanto propia como enemiga empezó a descargar centenares de bombas. Los soldados republicanos como tenían la consigna de disparar cuando nuestra artillería lo hiciera, como movidos por un resorte dispararon todos a una vez, parecía aquellos como el diluvio universal, pues las granadas y las balas llovían como por encanto, las sombras de la noche no permitían ver el campo enemigo y solamente a tontas y a locas seguíamos disparando. En el campo contrario, la balacea adquiría la misma proporción, solamente que allí los gritos eran más alarmantes que las propias balas, pues efectivamente, la noticia que el servicio de información había dado resultaba cierta, el enemigo estaba atacando desesperadamente. Pero ellos no contaban que su ataque había sido descubierto y la represión había sido de fatales consecuencias para ellos, pues cuando ya desistieron de atacar en vista de la tenaz resistencia y cuando a la mañana siguiente nosotros todavía seguíamos detrás de la trinchera, con lo fusiles preparados, un espectáculo horroroso se nos presento a nuestros ojos. En frente de nuestras posiciones varias docenas de cadáveres aparecieron muertos, algunos de ellos mortalmente heridos, seguían quejándose desesperadamente y nuestra vista pudo ver por primera vez al moro feroz, al salvaje africano que completamente engañado había sido traído a España para que con su sangre ayudara a ganar una guerra que el pueblo estaba haciendo fracasar a toda costa. Varios de estos moros nos pedían a nosotros que los sacáramos de allí, que se estaban muriendo, lo mismos soldados españoles enemigos que engañados y obligados también a ir a la lucha habían caído mortalmente heridos defendiendo una causa que era completamente ajena a su voluntad. En vista de la gravedad de estos soldados pedimos una tregua para poderos sacar de allí, pero cual no seria nuestra sorpresa, cuando al salir la primera camilla de socorro, ésta era tiroteada por las fuerzas enemigas, y uno de de los camilleros que cumpliendo con su sagrada misión de salvar a un enemigo herido acudía en su ayuda, caía mortalmente herido por una bala traidora que quería a toda costa dejar morir a los que hasta poco
La Vanguardia 4/1/1938
habían defendido su misma causa. La palabra traidores y asesinos salía constantemente de la boca de aquellos pobres infelices que tendidos ante nuestras trincheras no podían recibir ninguna ayuda. Cuando apenas la noche había entrado, saltamos encima de nuestros parapetos y acudimos en ayuda de los pobres soldados herido que habían quedado, pero desgraciadamente habíamos llegado tarde, solamente 6 pudieron ser sacados con vida, mas de 120 sufrieron una muerte horrenda, desastrosa, cruel, sus maldiciones tarde o temprano llegarán a estos seres desalmados que dejaron sus cuerpos completamente abandonados al destino.

Francesc Roca Matamoros
Huetamo, Michoacán, 23 de abril de 1940